lunes, 1 de marzo de 2010

Creación de empleo y salida de la crisis

Por Francisco Parra Luna, Catedrático Emérito UCM.(parraluna3495@yahoo.es)

Como se sabe, la situación económica española es grave. El paro es un drama para millones de españoles al tiempo que una bochornosa estadística internacional. Todos los estudios nacionales y foráneos aseguran que España será el último país desarrollado en salir de la crisis, dibujando además negras perspectivas en su futuro debido al endeudamiento exterior y al riesgo añadido de que las agencias de “rating” rebajen nuestra solvencia internacional. El pesimismo resultante está generalizado por todo el país, con lo que ello conlleva.

Sin embargo, un grupo multidisciplinar de varias universidades, compuesto por catedráticos de universidad, ingenieros, consultores, sociólogos y otros, en base a considerar el origen de la crisis en el “sistema de valores” producido, y en los 36 desequilibrios axiológicos que descubren, asegura que España podría crear 1.287.000 puestos de trabajo durante el período 2010-13; crecer sobre un 3,5% de PIB como promedio anual durante dicho período y reducir el déficit público en más de un 3% del PIB al final del mismo. Lo que los autores demuestran mediante el desarrollo de un modelo cuantificado y dinámico que va arrastrando las nuevas recaudaciones fiscales producidas de año en año desde 2010 hasta 2013. Desarrollo que puede verse en el libro PARA SALIR DE LA CRISIS: UN MODELO CUANTIFICADO HACIA LA CREACIÓN DE EMPLEO, Editorial del Serbal, Barcelona, 2010.

El modelo contempla las siguientes partes:
  1. Asume la creciente complejidad de la sociedad donde los especialismos absolutos quedan obsoletos. Resultando así que ni la medicina puede dejarse a los médicos, ni la economía a los economistas.
  2. La comprensión de la complejidad solo puede lograrse mediante equipos multidisciplinares y expertos en sistemas complejos.
  3. Aparece entonces que la causa profunda de la actual crisis económica hay que buscarla en el “Sistema de Valores” producido y reproducido.
  4. Por medio del análisis de este “sistema de valores” los autores descubren en España 36 desequilibrios axiológicos básicos.
  5. Dichos desequilibrios se resumen en tres dimensiones (NECESIDADES, PARO y DINERO DESAPROVECHADO), las cuales existen en España a niveles tales que no se conocen en ningún país desarrollado.
  6. La adecuada integración sistémica de estas tres dimensiones (cosas por hacer, personal parado y dinero sobrante) ofrece una solución viable al problema del paro en España con los resultados globales descritos.
  7. El modelo termina demostrando siete ventajas diferentes tanto para Empresarios como pasa Asalariados y sin apenas desventajas para ambos.
  8. Operacionalmente, el modelo comporta en España seguir la siguiente cadena metodológica:
    Perspectiva teórica de la complejidad -> Análisis axiológico -> Modelo (específico+sistémico+cuantificado) -> Pacto Nacional -> Implementación.
    Serían eslabones de obligado cumplimiento en la situación actual.
  9. El modelo es perfectamente adoptable: sólo precisaría dos actitudes básicas por parte de los responsables, a saber:
    a) Una nueva predisposición ética por parte de los políticos
    b) Una nueva voluntad de esfuerzo teórico por parte de los expertos

Los que, desafortunadamente, parecen brillar por su ausencia en la España actual.

A pesar de ello, y dado el sorprendente contraste entre el pesimismo generalizado (interno y externo) y lo que apunta el modelo Axiológico-SETCU de un lado, y la gravedad de la situación socioeconómica de otro, parece que se va admitiendo que la crisis es SISTÉMICA, que las causas de la misma residen en el SISTEMA DE VALORES, y que resulta imprescindible la elaboración de un modelo GLOBAL, INTEGRADO Y CUANTIFICADO.

Lo que puede resultar es que no se llegue a tiempo para evitar ser los últimos en salir de la crisis.

sábado, 27 de febrero de 2010

Para salir de la crisis. Un modelo cuantificado hacia la creación de empleo

27 de febrero de 2010

Para salir de la crisis

Para salir de la crisisPara salir de la crisis. Un modelo cuantificado hacia la creación de empleo, libro-informe coordinado por los profesores Francisco Parra Luna [catedrático emérito de Sociología de la UCM] y José Ignacio Ruiz Rodríguez [decano de la Facultad de Filosofía de la UAH] y en donde he tenido la oportunidad de colaborar, es una muestra concreta de la potencialidad y capacidad del enfoque sistémico para abordar desde un modelo consistente e integrado la crisis económica que nos afecta en un modo tal que no podemos mirar hacia otro lado cuando emerge virulentamente en su manifestación más palpable: el desempleo galopante.

El modelo desarrollado en el informe se caracteriza por un cuestionamiento previo: se piensa, universalmente, que la crisis es una crisis económica. Pero podría ser un error. La crisis sería sistémica y hundiría sus raíces y causas en los sistemas de valores practicados o producidos. En consecuencia, equipos expertos en sistemas axiológicos, teoría de sistemas y dinámica de sistemas con distintos y variados perfiles académicos y profesionales como ingenieros, empresarios, economistas, historiadores, matemáticos, consultores, sociólogos, sindicalistas y otros, pueden ver mejor el problema en su globalidad y sugerir soluciones más eficaces. De ahí la no concordancia de las conclusiones del informe con el pesimismo generalizado en los enfoques exclusivamente economicistas. Dada la naturaleza y complejidad de las variables en juego en esta crisis económica, su solución requiere la intervención forzosa de equipos multidisciplinarios. ¿Tomará nota el Gobierno de España?.

El resultado de aplicar algunos de estos principios resulta en un modelo que intenta integrar el máximo posible las dimensiones que entran en juego: primero las sistémicas [situando a España en su entorno internacional más directamente comparable], después las axiológicas [fundando el modelo en los desequilibrios de nuestro sistema de valores]; después epistemológicas [“interpenetrando” sistémicamente las variables más relevantes], después operativas [asumiendo medidas teóricas que pueden ser a un tiempo neoliberales, keynesianas y otras] y finalmente cuantitativas o métricas [con cálculos lo suficientemente claros como para que toda persona culta los entienda].

Utilizando estos postulados nos sale un modelo operativo que en principio presenta “emergencias” claramente positivas. Avanzando el resultado, se puede resumir que el modelo que llamamos Axiológico-SETCU [primero por tomar como materia prima los “valores” y después por requerir los requisitos de Simbólico-Psicológico (S), Ético (E), Técnico (T), Consensuado (C), y Urgente (U)].

El modelo Axiológico-SETCU constata que las ideologías tradicionales agonizan lentamente. Las izquierdas y las derechas tienden a difuminarse. Solamente hay decisiones acertadas o erróneas a la hora de conseguir el mejor “sistema de vida” posible para las poblaciones. Apenas quedan ya teorías económicas o sociales claramente contrapuestas. Neoliberalismos y keynesianismos, o cualesquiera otros apriorismos teóricos, se encuentran en fase de integración. Se tiende hacia síntesis integradas con lo mejor de cada teoría y lo más adaptadas posible a las circunstancias de cada tiempo y lugar. La complejidad axiológica de la vida real, en tanto que inevitable “sistema de valores”, resulta crecientemente incompatible con los especialismos académicos, lo que en términos prácticos significa que ningún economista puede entender la Economía, como ningún jurista el Derecho o ningún médico la Medicina. Ya lo dijo Letamendi: “el que sólo sabe de Medicina ni de Medicina sabe”.

Resultando respecto al paro y la crisis económica, que sólo desde enfoques máximamente multidisciplinares se puede optar a comprender lo que en España significan hoy sus desequilibrios axiológicos internos. Sin embargo, cuando se operacionalizan estas dimensiones sistémicas aparecen nuevas variables que “interpenetradas” hacen posible los resultados anunciados. Lo que posiblemente incite a algunos economistas poco dados a la innovación metodológica a eludir el modelo por no resultarles confortable. Todo lo cual convierte a la crisis y el paro en España en un problema más filosófico que económico, más ético que político, más personal que social. Y lo que en el fondo está en juego no es la crisis y el paro, ni siquiera el “sistema de valores” producido, sino el comportamiento individual de cada uno de nosotros ante lo que podemos y debemos hacer, o lo que es lo mismo: “No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país” de John F. Kennedy.

Por último, el modelo Axiológico-SETCU descubre que en España existe un potencial de empleo “pro-competitivo” no satisfecho, que existen posibilidades financieras desaprovechadas muy por encima de las que existen en otros países desarrollados y que en virtud de la capacidad morfogenética de los sistemas sociales, se encuentra una solución, parcial pero significativa, al problema del paro en España, permitiendo además salir de la crisis incluso antes que el resto de los países desarrollados, con la posibilidad de crecer ya en 2010 un 0,4% del PIB; proseguir con un crecimiento promedio del 3,5% anual hasta 2013; rebajar el paro del 20% al 12-15% de la población activa; reducir el déficit público del 10% previsto al 6,6% del PIB; y pasar de disponer de 21.700 euros per capita en 2.010 a cerca de 25.000 en 2.013, todo ello sin incrementar impuestos ni emitir nueva deuda pública.

¿Misión imposible?. Este modelo ha nacido para ser debatido y aplicado. Comencemos por estudiarlo. Les invito a ello.

Para saber más: Para salir de la crisis. Un modelo cuantificado hacia la creación de empleo [Ediciones del Serbal]

miércoles, 20 de mayo de 2009

Tres irracionalidades del sistema español

Tres irracionalidades del sistema español

Francisco Parra Luna - 20/05/2009

No puede negarse que el sistema español es una rara avis. Exhibe, como ningún otro, tres características capaces de transformarse en trampolines hacia una más rápida salida de la crisis.

l La prestación por desempleo. Cumple un papel social imprescindible cuando el paro no pasa de un 8% o 10% de la población activa. Es una irracionalidad intrínseca del sistema (pagar por no hacer nada), pero es un derecho justo del parado que además resulta económicamente soportable. Mas cuando el paro supera estos niveles, entonces afloran dolorosos costes económicos, sociales y políticos. Y cuando supera niveles del 17% y se prevé llegar hasta el 20% en 2010, como en España, el clima social se hace ya insoportable. Y si además se constatan necesidades objetivas en el país, que van desde hacer un mayor esfuerzo en I+D+i hasta construir hospitales para reducir días de espera, por no decir mil deficiencias más, entonces hasta el absurdo entra en escena con una pregunta que asombra: ¿por qué no se emplea el dinero de la prestación en costear nuevos puestos de trabajo para cubrir estas necesidades? Y aún más, ¿por qué existe este conformismo social de dilapidar cantidades que pueden superar los 30.000 millones de euros anuales en España cuando podrían dar trabajo a cerca de un millón de parados? Alguien tendría que explicar de dónde nos viene esta actitud absurdamente malgastadora que no tiene parangón con ningún otro pueblo europeo. Más aún, incluso los estudiosos preocupados por nuestro paro, nunca, que sepamos, utilizan esta prestación como posible fuente financiera para crear empleo productivo. ¿Qué explicación tiene esta actitud teórica permisiva hacia la dilapidación?

l El fraude fiscal. Es la segunda irregularidad flagrante del sistema. Nos referimos a la llamada economía sumergida o negra que en España parece alcanzar un nivel de entre el 20%-25% de nuestro PIB, mientras que en Francia o Alemania oscilaría entre un 5%-7%. Diferencias que deberían hacernos reflexionar siquiera sea porque asumimos ser europeos en lo económico, lo moral y lo cívico.

¿Y por qué causas, dado nuestro nivel de paro, tampoco acudimos nunca a una reducción de este fraude como otra posible fuente financiera? Las causas serán múltiples, pero por citar una, resulta que la ratio de contribuyentes por inspector es de 1.290 en España mientras que en Europa es de 300. Lo que ya es un síntoma. En todo caso de un cierto desequilibrio entre dos valores de nuestro sistema que se potencian mutuamente: el de conocimiento y el de justicia distributiva, ya que cuanto menos se produce del primero, menos del segundo y viceversa. Aunque sólo fuera por mero imperativo ético, no resulta aceptable que unos puedan defraudar mientras que otros paguen lo suyo, más lo que defraudan los demás. Lo que queda en evidencia es que no alcanzamos todavía la categoría de país fiscalmente serio. Y posiblemente sea este hecho objetivo lo que hace que nuestras cabezas pensantes no se planteen la posibilidad de reducir el fraude fiscal ni siquiera cuando serviría para crear empleo productivo.

l La deuda pública. Los conceptos de deuda y endeudamiento tienen una bien ganada fama de males a evitar: hay que devolver el montante debido, pagar sus intereses, entrar en una lista de deudores, cuando no de morosos, o ser mal vistos por las dichosas agencias de rating.

Pero a veces, endeudarse es el único recurso para quienes, con ideas y sin capital, puedan iniciar actividades productivas como en el conocido caso de los microcréditos. Y no poco es el mérito de elaborar un proyecto empresarial viable y tener que pedir dinero hasta poder conseguirlo. El concepto de endeudamiento debería pues relativizarse y nos ahorraríamos muchos juicios precipitados sobre la maldad intrínseca del mismo. En España, por ejemplo, con un paro desbocado, con cosas por hacer y con una deuda pública baja (50% del PIB frente al 60% que permite la UE), el tema debería ser replanteado y nunca despachado con las ideas tópicas al uso: "el país está ya muy endeudado", etcétera. Porque de esta forma trivializamos el debate y velamos los márgenes de maniobra que tiene el Estado. Antes de pronunciarse sería preciso especificar la naturaleza y fines de cada deuda concreta. Lo que implicaría tres cálculos: montante de la deuda; plazo de amortización e intereses a pagar, y rentabilidad final del proyecto. Y si los números aconsejan endeudarse, hagámoslo, pero no adoptemos apriorismos negativos indiscriminados.

Reflexiones que nos llevarán a servirnos de estas tres fuentes financieras en tanto que recursos ociosos para crear empleo productivo (hay un modelo que lo demuestra) y aminorar los efectos de la crisis.

Francisco Parra Luna. Catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid

viernes, 27 de marzo de 2009

Un modelo axiológico para salir de la crisis

Un modelo axiológico para salir de la crisis

Francisco Parra Luna - 27/03/2009

Han aparecido dos maneras básicas de enfrentarse a la crisis. La mayoritaria, que la ve como meramente económica (paro, euríbor, déficits, PIB...) y la minoritaria, como axiológica o desequilibrio del sistema de valores practicado. Para la primera, ya proponga medidas neoliberales o keynesianas, no hay solución a corto plazo, y concretamente para España sostiene que apenas le quedan márgenes de acción. Para la segunda, sin embargo, España está en una situación privilegiada por confluir en ella tres diferencias: la mayor tasa de paro, la economía menos competitiva y los mayores recursos financieros ociosos.

De un análisis axiológico de la situación española para 2009-2012 (determinando los niveles comparables en salud, riqueza material, seguridad, conocimiento, libertades, justicia distributiva, conservación de la naturaleza, calidad de las actividades y prestigio moral, que da lugar a un perfil axiológico determinado) se desprenden, entre otros desequilibrios, cuáles son los tres recursos financieros disponibles cada año: procedentes del fraude fiscal (unos 36.000 millones de euros); de la prestación por desempleo (30.000 millones), y si resultara necesario complementar con una posible emisión de deuda pública (20.000 millones). Pero con estos medios conjuntados no cuenta nadie, y así, ahondando en los desequilibrios del sistema, se permite que se defraude al fisco o dilapidar una enorme prestación por desempleo sin contrapartida útil.

¿Qué puede hacerse? Nuestro modelo propone ocho pasos urgentes y prácticamente simultáneos.

- Inyectar liquidez financiera al sistema con cuatro medidas: del ICO directamente a ministerios, autonomías y ayuntamientos para que paguen sus deudas; del ICO vía cajas de ahorros a empresas y familias; de la banca a empresas y familias haciendo que cualquier ayuda a la banca sea proporcional al crédito solvente previamente concedido, y decretar que los periodos de pago no pasen de determinados días o se carguen intereses.

-Llevar a cabo una reforma fiscal pro competitividad haciendo que la reducción en IAE + Sociedades + Seguridad Social de empresas + impuesto a automóviles pequeños equivalga al incremento en el tramo alto del IRPF + impuesto de lujo + impuesto de gasolinas + IVA, consiguiendo así limitar el déficit al 3%.

- Evaluar los puestos de trabajo potenciales y sus efectos sobre el PIB. De los 2.830.000 estimados en nuestro modelo para el periodo 2009-2012, se introducen sólo 540.000 netos para 2009, lo que proporcionaría ya un incremento del PIB del 0,7% (frente al último pronóstico del -3%.). Puestos de trabajo que si para 2009 prevalecen los de menor formación, para los años sucesivos hasta 2012 (en total 1.050.000) prevalecerían los ocupados en los cuatro sectores pro competitividad: I+D+i, energías renovables + nuclear, TIC e infraestructuras de transportes, logrando un 13% de crecimiento acumulado del PIB en 2012.

- Demostrar que la sinergia del modelo permite conceder tanto a patronales (menos coste por despidos, más congelación salarial) como a sindicatos (menos fraude fiscal más IRPF) lo que justamente les beneficia, en virtud de la situación de juego suma no cero en la que se encuentra España, donde cesiones de unos y otros multiplicarían sus beneficios mutuos. Algo así como -2-2=4.

- Legislar un presupuesto estatal complementario para 2009-2012 que dé cuenta de la utilización de los nuevos recursos financieros en la creación de los puestos de trabajo contemplados en los 15 sectores del modelo.

- Iniciar la reforma del sistema educativo de forma que ponga a los futuros profesionales españoles entre los mejor formados.

- Sobre estas bases, celebrar un pacto social donde Gobierno, patronal, sindicatos y PP se comprometan a colaborar hasta superar la crisis.

- Implementar el modelo con la decisión y autoridad requeridas. Lo exige la gravedad de la situación, la bochornosa tasa de paro y los problemas de millones de españoles.

Ya está bien de no decidirse a coger al toro por los cuernos adoptando los dos métodos que resultan imprescindibles para afrontar la situación: primero, el sistémico, hasta convencerse de que serán escasamente útiles las medidas parciales si desde el principio no se contempla el conjunto, como los recursos ociosos o la nueva actitud que engendraría el pacto social. Y segundo, el axiológico, mediante el cual no se pueden seguir ignorando las consecuencias éticas del fraude fiscal o las disfuncionales de la prestación por desempleo, mientras que estamos a la cola en Europa en camas de hospital, o en I+D+i con miles de jóvenes licenciados en paro. Porque algo deberíamos tener muy claro: o movemos el timón nacional con el abanico del sistema de valores (perfil axiológico) a la vista, o no sabremos ni dónde estamos ni hacia dónde vamos.

Francisco Parra Luna . Catedrático emérito de la Universidad Complutense, coordinador del equipo UCM-UPM-UAM